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viernes, 13 de septiembre de 2019

¿Como elegir un buen hotel para tus viajes?

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Lo primero que se debe saber para poder elegir un buen hotel es: ¿Que quieres? 



Lo primero que debes de saber es que en la vida no hay nada gratis, y la mayoría de las cosas que son baratas generalmente el costo lo trasladan a otras cosas. Por ejemplo, los hoteles más económicos normalmente estarán a las afueras de la ciudad, quizás no estén tan limpios o no cuenten con todos los servicios que necesitas.

Dicho lo anterior, tienes que estar consciente de que tanto estás dispuesto a sacrificar en comodidad para encontrar un hotel barato. Esto no quiere decir que en realidad tengas que sacrificarlo, pero al menos estar consciente de que quizás tendrás que hacerlo.

Entonces, si comparas 2 hoteles de 4 estrellas y quisieras encontrar un hotel bueno y barato tendrás que buscar o sacrificar alguna de las siguientes cosas:

Ubicación. Los hoteles más económicos normalmente se encontrarán en los lugares más alejados de la zona turística, en ciudades pequeñas esto puede no marcar una diferencia pero en ciudades grandes, donde trasladarte representa un viaje de ida de 2 o 3 horas más otras 2 o 3 horas de regreso, quizás no sea tan conveniente.
Acceso a transporte público. Antes de empezar a buscar hoteles debes de tener una idea de cual es la forma más eficiente de trasladarse en la ciudad donde estarás, por ejemplo, la forma más eficiente de moverte en Japón es en transporte público mientras que en India es en Taxi o Rickshaw. Si el hotel donde te piensas hospedar no tiene un buen acceso a transporte público entonces lo que te ahorras por noche en el hotel se trasladará automáticamente al gasto del transporte que tendrás que pagar para moverte.
Limpieza. Crecí en una familia en donde la limpieza es vital, cuando era pequeño mi mamá no me dejaba jugar en la tierra o en la calle para no ensuciarme, siempre andaba detrás de mi con un pañuelo húmedo. Mi cuarto y los departamentos donde he vivido siempre están limpios, si no me creen pregunten a mis ex compañeros de departamento. Pero cuando las cosas no están dentro de mi control, como lo sería en una habitación de hotel, la verdad es que soy bastante relajado y no me afecta. Tampoco me he hospedado en lugares en donde las cucarachas merodeen por todos lados, aunque una vez amaneció un grillo muerto en mi cama y eso que era un hotel de cadena reconocida, el punto es que en muchos países la limpieza quizás no es uno de sus fuertes e inclusive en hoteles de categoría media o ejecutivos habrá cosas que no estén a la altura de lo que estás acostumbrado en casa pero eso no quiere decir que no puedas tolerar un par de noches. ¿querías ahorra dinero no? Siempre hay un sacrificio.
Desayuno. Aquí depende de muchos factores a considerar si es que buscas una habitación con desayuno incluido o no. El primero es el país en donde vas a viajar, diferentes países, diferentes comidas y el desayuno es quizá la parte más contrastante de todas ellas. Como mexicano estamos acostumbrados a una mezcla de comida mexicana (chilaquiles, molletes, quesadillas, pozole, etc.,) con comida americana (huevos revueltos, salchichas, cereal, pancakes/hotcakes, etc.) para desayunar, entonces cuando llegas a China y te das cuenta que el desayuno Occidental no es algo que encontrarás en la calle o en los restaurantes y que tan sólo algunos hoteles lo tienen, quizás te convenga si no quieres desayunar comida china todos los días durante tu viaje (esto también es desgastante si no estás acostumbrado). El otro factor es el costo, si ya has viajado un poco por el país tendrás una pequeña noción de cuanto cuesta la comida y en ocasiones los hoteles abusan del desconocimiento de los turistas cargando un sobreprecio en las habitaciones que tienen desayuno incluido. Si ya sabes cuanto cuesta la comida y que otras opciones pudieras encontrar para desayunar, entonces fácilmente puedes omitirlo y ahorrar un poco. Por último, el desayuno es realmente una ruleta rusa. En ocasiones será bufete y otras tan sólo cereal, a veces te tocará un excelente desayuno a la carta y en otras preferirás omitirlo por que no tienes ni idea de que es. Aquí realmente es a tu gusto, si ya lo pagaste pero no te gusta, no tiene caso que lo comas.
Restaurante. Si tu hotel está a las afueras, por que quisiste ahorrarte un poco de dinero, entonces al menos asegúrate que tenga un buen restaurante para cenar o comer. Hay lugares en los que viajarás en donde el mejor restaurante de esa ciudad es el del hotel, en ciudades grandes no le presto mucha atención a este tema. Pero siempre hay que tenerlo a consideración.
Wi-Fi Gratis. Mi trabajo requiere que tenga una conexión a internet constante y si un hotel piensa cobrarme la mitad de una noche de hospedaje por 24 horas de internet inalámbrico, inmediatamente ese es un NO. En Europa es común que los hoteles/hostales cobren por el uso del internet, pero en lo personal siempre he preferido pagar un poco más o buscar otro hotel si eso me asegura que voy a tener una conexión constante en mi computadora y celular. Si tan sólo piensas usar el internet para revisar mails y mandar saludos, puedes omitir este punto.
Tamaño de la habitación. Son contadas las ocasiones en donde un hotel barato se traduce en una habitación grande, podrá tener una limpieza excepcional, un desayuno increíble, estar en una zona inmejorable pero lo más probable es que si está barato es por que tu habitación va a ser pequeña, muy pequeña.
Trato del personal. Hay hoteles en donde jamás te dirán por favor, gracias o te indicarán donde está el elevador. Para muchas personas esto juega un papel decisivo en si hospedarse ahí o no, en lo personal me da igual.
A grandes rasgos estos son los factores a considerar para encontrar un hotel barato, pero bueno, entonces ahora estarás pensando: “Ya entendí".





lunes, 26 de agosto de 2019

¿cómo planear un viaje?

Tomar la decisión de dar la vuelta al mundo no suele ser tarea sencilla. Una piensa en el trabajo, la familia, los amigos… y a eso se le suman los miedos y la angustia ante la idea de dejarlo todo… ¡y el cóctel que se produce dentro de una es explosivo! Te asaltan las dudas y pasas noches de insomnio y días de “soñar despierta” delante de un mapamundi. ¿Y si me voy a dar la vuelta al mundo? ¿Será caro? ¿Qué pasará a mi regreso? ¿Estoy loca si dejo el trabajo? ¿Podré pedir una excedencia o tele trabajar?
si estas pensando un viaje o algo no tan grande te compartiré un poco la estructura y la forma en que se puede organizar quizás te sirva de algo.
Lo primero es determinar ¿Qué quieres hacer? Esto más que un ejercicio práctico es un ejercicio de introspección
Se tiene que decidir qué tipo de viaje quería hacer ya que esto cambiaría totalmente el panorama de lo que debía planear. No es lo mismo ahorrar para un tiempo limitado que para un tiempo ilimitado, no es lo mismo decidir vender todas tus cosas a pedirle a alguien que te guarde algunas para tu regreso. Este tipo de cuestiones ayudarán muchísimo a estructurar tu plan y tu viaje, así que siquiera antes de comenzar date un tiempo para meditar, leer, informarte y ver las posibilidades que tienes.
¿Donde éstas parado? Una vez decidido el tipo de viaje que quieres hacer, es necesario determinar donde estas parado, esto incluye financiera, personal y profesionalmente.
Piensa, ¿Cuánto dinero tienes ahorrado?, ¿Qué cosas posees? ¿Tienes familia? ¿Qué profesión tienes? Todas estas preguntas te darán un panorama general de la situación o por así decirlo 
ITINERARIO:

Antes de comprar los billetes aéreos, es importante que decidas un itinerario “aproximado”–y esto cobrará sentido cuando te cuente cómo funcionan los billetes RWT (por las siglas en inglés “Round World Ticket” o “vuelta al mundo” en castellano).
Pero básicamente, con los billetes RWT deberás ir desde tu punto de partida, hacia el este o el oeste y regresar al punto de partida. Es decir, debes hacer una lista con todos los sitios que quisieras conocer durante tu viaje y ordenarlos por cercanía a ti, yendo hacia el este o hacia el oeste. Así, por ejemplo, un billete RWT no te permitiría viajar de Buenos Aires a Tailandia y luego a India y de ahí a Nueva Zelanda… deberías seguir para el este y no retroceder (por lo que en este ejemplo, a India deberías ir por otros medios, o comprarte un billete aparte para ese tramo del viaje). Pero vayamos de a poco.
Si tu itinerario es un poco más lioso y no te quieres ajustar a viajar en una sola dirección, también puedes ir comprando los billetes por tramos, a medida que los vayas necesitando y olvidarte de comprar un RWT; o incluso combinarlos.
 Si bien tenemos un itinerario pensado, debemos saber ser flexibles. Porque la flexibilidad nos permite adaptarnos a las circunstancias que se vayan presentando. Y la adaptabilidad es la base de la felicidad. Si bien es una frase que se puede aplicar a varios aspectos de la vida, en los viajes largos cobra un significado especial.
Para organizar el itinerario también debemos tener en cuenta otras cuestiones que pueden parecer no muy importantes, pero lo son. Por ejemplo, el clima, el tipo de cambio (países más baratos que otros para viajar) o las visas que necesitamos.